Empezar a hacer ejercicio desde 0 es mucho más simple de lo que parece, aunque es necesario entender unos cuantos puntos antes de ponerse manos a la obra.
En este artículo, no solo encontrarás una rutina de ejercicios para principiantes que se puede hacer desde casa, sino también una reflexión a nivel psicológico y social del mismo, desmitificando concepciones erróneas.

Aunque te recomiendo encarecidamente leer este artículo si tienes la mínima curiosidad por el fitness, puedes acceder directamente a una de las mejores rutinas de entrenamiento para principiantes que se pueden hacer en casa.
Se trata de una rutina de calistenia basada en ejercicios básicos que permite, a todos aquellos/as que empiezan a hacer ejercicio desde 0, forjar las armas más poderosas del cuerpo: las piernas, espalda, pectoral, la faja abdominal. Ésta rutina te servirá como base para cualquier deporte que quieras practicar en un futuro.
No solo te hará más fuerte, sino que te permitirá desarrollar nociones básicas de rango de movimiento sobre tu propio cuerpo, y te enseñará de verdad los fundamentos básicos del entrenamiento.
En general, un aprendizaje que se quedará contigo para siempre.
Si ya tienes un cierto nivel, puedes visitar las rutinas para intermedios o avanzados, aunque ya requieren un nivel de fuerza y masa muscular más elevado.
Dicho esto, recomiendo al 100% leer esta breve introducción al entrenamiento, ya que te ayudará a construir unas bases sólidas que se quedarán contigo para siempre.
En el mundo del fitness, como en cualquier otro, no existe un camino rápido.
¿La píldora mágica?, ¿el suplemento milagroso?, ¿si te tomas esto, te pondrás enorme en dos semanas?
Lo siento amigo, o amiga, pero no existe…
¿Mi consejo personal? Haz del fitness un estilo de vida. Levántate por la mañana, sabiendo que hoy te toca entrenar pierna, con un plan y una rutina preestablecida.
Si empiezas a hacer ejercicio desde 0, una rutina completa de tres días semanales es más que suficiente para empezar a percibir mejoras notables.

Confía en tu plan de entrenamiento como si fuera tu mejor aliado, aunque tu creas que no es el mejor. La constancia te hará mas fuerte y te permitirá aprender más sobre tu cuerpo que cualquier falsa píldora mágica.
Disciplina, disciplina y disciplina, hasta que cuando te pregunten: «¿hoy entrenas?», tu respuesta sea: «y también respiro, y me lavé los dientes por la mañana, y me vestí».
La facilidad con la que (hoy en día) obtenemos información, comida y nuevos productos en general nos ha distorsionado la realidad.
Lo que realmente merece la pena en esta vida, es lo que consigues con disciplina. El estado mental que uno consigue al ceñirse a una rutina de entrenamiento que te hace más fuerte día tras día. El hecho de entrenar un día que has dormido solo dos horas.
No dejes que la sociedad del consumismo acabe con tu gran capacidad de esfuerzo y constancia. Es increíblemente bonito conseguir un cuerpo fuerte y esculpido, pero lo es aún más llegar a amar tu rutina de entrenamiento a pesar del sufrimiento.
Bajo mi humilde punto de vista, el ser humano dispone de una gran variedad genética que le ha permitido adaptarse a unas condiciones de vida hostiles.
Sin ir mucho más atrás de 60 años, nuestros antecedentes tenían trabajos altamente físicos (la mayoría), esto sin tener en cuenta la complejidad de conseguir comida. ¿Comprar botellas de agua en el supermercado de la esquina?, esto era impensable.
Mi madre cruzaba vías del tren y montes para rellenar garrafas de agua fresca de la fuente y traerla a casa.
¿Estoy diciendo que eran tiempos mejores? No.
¿Estoy intentando desvalorar los progresos tecnológicos? Tampoco.
¿Estoy intentando presentar que la sociedad antes era más inteligente? Ni por asomo.
Sin embargo, el desarrollo tecnológico ha sido tan grande, que nos hemos olvidado completamente de dónde venimos: una especie con una diversidad genética increíble, que se ha desarrollado a base esfuerzo intelectual y físico, entre otros.
Entonces, a veces parece que nos hemos olvidado de uno de los dos, o de ambos, por la parte que nos toca.
Yo mismo, trabajo la mayor parte de los días en remoto. El nivel de esfuerzo físico en mi trabajo es absolutamente mínimo, pero el mental no.
Por lo tanto, he decido voluntariamente someterme a dificultades físicas, a través del entrenamiento.
No busques el elemento mágico que acorta distancias.
Búscate a ti mismo/a en la disciplina del entrenamiento.
Un día tumbado en la cama sin tener ningún tipo de dolor muscular, agujetas o cansancio físico, es un día perdido.
Desde calisteniaentucasa, te invito a que empieces hoy mismo a entrenar.
El cuerpo y la mente mienten. De forma superficial, parece que somos seres reacios al esfuerzo físico, pero en realidad es todo lo contrario. El trabajo físico te hará una persona más equilibrada emocionalmente.
Te animo a que levantes pesas. Puedes hacerlo en casa, en el gimnasio, en el parque de calistenia, o dónde sea, pero hazlo.
Al principio, no es necesario llevar el cuerpo al límite. Integra la disciplina en tu vida formulando una rutina de entrenamiento que se adapte a tus objetivos y necesidades, y no al revés.
Ya habrá tiempo para modificar series, repeticiones, volumen de entrenamiento. Si justo empiezas, disfruta del comienzo y céntrate en ejercicios básicos: sentadillas, flexiones/press de banca, peso muerto, dominadas, plancha frontal…
Los ejercicios compuestos te harán más fuerte, y construirán la base para que más adelante puedas entrar en detalles.
Empezar a hacer ejercicio desde 0 tiene la ventaja de que el cuerpo mejora con volumen de entrenamiento relativamente bajo.
Bebe suficiente agua, come acorde con tus objetivos, descansa lo suficiente, y lo demás es superfluo.
No te desilusiones si ves que otra gente evoluciona más rápido que tu, o si otros presentan físicos más desarrollados. Tu proceso es mucho más valioso que el objetivo final, créeme. La disciplina que construirás alrededor de tu vida vale muchísimo más que cualquier otra recompensa conseguida al final del camino (no hay final, por cierto).

